Con esta base, es posible introducir pequeñas pero sustanciales modificaciones, que reducen la demanda de iluminación artificial, aumentando el ingreso y distribución de la luz natural.

Proyecto original.
Estas modificaciones, por un lado, reducen los costos operativos del edificio y, por otro, mejoran notablemente la calidad ambiental interior, cosa que agradecerán sin duda las personas que en él habiten y a quien le corresponda pagar, durante todo el tiempo de vida útil del edificio, las cuentas de electricidad.
Las imágenes grafican un caso, en el que, aún sin realizar modificaciones a la estructura espacial del proyecto original, se logran mejorías visibles.


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